sábado, 24 de noviembre de 2012

Tic tac.

Tic tac, tic tac, suena el sonido en mi oído como un estallido. Pidiendo a gritos una decisión. Cada segundo que recorre la aguja el reloj, mi corazón incrementa el pulso. Mi mente aislada lo ignora, no quiere tener consciencia que el tiempo pasa. No obstante, mi corazón pide respuesta. Mis labios presos de un beso inesperado, quieren decir si. Mi piel esta sellada a fuego por sus caricias. Mis manos conocen todo su ser. Mi mente ya no ignora, y, cada recuerdo pasan como estrellas fugaces ante mí. Esta decisión me mata a cada segundo.

miércoles, 14 de noviembre de 2012

Un pensamiento en voz alta.

Solo decir un pensamiento en voz alta, que es que me da la vida, me encanta el entero, me encantan sus ojos, reflejan en los míos un paraíso perfecto suyo y mío, me encanta su sonrisa rebela nuestra felicidad futura, me gustan sus manos por que recorren cada centímetro de mi cuerpo en cada lugar de ese nuestro paraíso. Me gusta su piel porque siento como si abrazándome estuviera en una nube esponjosa y dulce. Me gusta cuando calla porque expresa sus sentimientos con solo una mirada, me gusta cuando ríe porque me imbade de felicidad, me gusta, no, me encanta, no, me enamora cuando sus labios, dulces pequeños y agradables se posan lentamente sobre los míos acaradiciándose milésima a milésima. Y me gusta ese pequeño instante cuando nuestros dientes se rozan un leve momento. Cuando roza su piel con la mía, es como cuando le das un caramelo a un niño tras un llanto y su cara deja de estar entristecida y las lágrimas ya no caen, felicidad en toda su gloria, eso siento yo cuando su piel roza mi piel. Sin más he decir que le quiero, porque esas dos palabras de ocho letras describen todo esto.