miércoles, 28 de agosto de 2013

La llama de tu corazón aun la aviva el mío.

El olvido me robo tu risa, pero dejo tu sonrisa, tu aroma pero él mismo olvido tu esencia. Tu imagen viva incluso en cada pequeño y casi hallado efímero recuerdo. Tu recuerdo en apariencia casi tan frágil como una nube, pero resistente en aguas dolorosas y truenos rencorosos. Ansiando volver a hallarse en la apacible nube. Eres mi primavera, verano, otoño e invierno. Te atisbo en el resplandeciente sol. Te encuentro siendo mi abrigo cuando el frío de tu llanto inca sus garras en mi cuerpo. Me alojo entre tus brazos de viento cuando tu furia desata el fuego. No obstante, también logro encontrarte entre las hojas caídas de los árboles convertidos en recuerdos, sueños y añoranzas que dejas para mi, mientras sonrío y sonrío. Doliéndome los labios por encontrarse tensos, llega tu lluvia y la traes para taparme la lluvia procedente de mi lagrimales. Fuiste, eres y serás un bendito placer para encontrarse en tu compañía. No te has ido, nunca te iras. Pero como lo hagas, juro que voy a encontrarte. 

2 comentarios:

  1. Supongo que será como encontrarte en casa, así que procura nunca perder las llaves y sino intenta buscarlas bajo el felpudo :)
    Un abrazo guapa!

    http://elchicodelmetro.blogspot.com.es/

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